Antes de nada, quería aclarar un par de conceptos sobre lo que este blog significa. En primer lugar, la persona que escribe en un blog es denominada, por desgracia, bloggera. Y digo por desgracia porque, joder, ya sabemos lo que se relaciona con ello. No me identifico con ese espécimen tipo que viene a la gran red a expresar lo mucho que puede aportar a la sociedad con un par de líneas o fotografías.
Este blog no pretende educar musicalmente (si, voy a hablar sobre música a pesar de que me esté tirando el rollo), no pretende catalogar los mejores álbumes de X cantante de los 70 que una vez en una radio de Houston sonó durante 1 minuto y 56 segundos.
Genial, nowhere, pero después de dos parrafitos de adoctrinamiento y algunas palabrotas…¿nos quieres contar sobre qué demonios vas a escribir?
Vale, cursiva, tienes algo de razón. Aun así, ni siquiera yo lo sé. El blog nace con la intención de plasmar todo lo que me remueve por dentro y que dentro de este corasonsito (ooooouchhh) anida cogiendo, la mayoría de veces, más polvo que otra cosa.
Bienvenidos a mi club carverna, bienvenidos a mis campos de oro, a mi calle de sentido único.