¡Buenas tardes lectores! Esta vez os ha dado tiempo a echarme de menos, así que si no lo habéis hecho…os daré unas cuantas razones musicales para que eso cambie.
Hoy vengo con algo muy yo: guitarra, voz quebrada y una barba de longitud considerable ¡Qué gran combinación!
¿Pero qué o quién es él? El buffalo tiene nombre de pila, naturalmente, Jake Smith (no nos esperábamos para nada un nombre tan común, ¿a que no?), nacido en Oregon. A ver, lo del búfalo surgió de la siguiente manera: un día el pollo decidió que su nombre artístico tenía que ser algo más místico, por lo que reunió a sus colegas y les hizo meter dentro de un sombrero papeles con una serie de nombres. Nos fiamos de que efectivamente los papelitos rezaban por un lado White y por el otro Buffalo…y así de golpe y porrazo se hizo llamar el búfalo blanco. Os preguntaréis qué tiene de especial ese nombre, la verdad es que conociendo su discografía todo encaja un poco mejor. El búfalo o bisonte blanco es una especie americana de piel blanca considerada sagrada o espiritualmente significativa en varias religiones de los nativos estadounidenses. Naturalmente, el búfalo blanco es extremadamente raro, solo ocurre una vez de cada 10 millones de nacimientos.
Me temo que es algo osado por su parte aceptar tal nombre, aunque sinceramente, le viene perfecto. Sobre todos los talentos que puede tener White, destaca el poder que tiene para narrar cosas sobre sí mismo, conociendo sus canciones entendemos que es alguien que siempre ha logrado estar aislado del sistema y sin duda es algo que le funciona bien.

Nos situamos en el año 2002, cuando nuestro hombre barbudo asoma por primera vez la cabeza por la ventana de la música, gracias a Hogtied like a Rodeo. En 2005 viene su primer EP: The White Buffalo(2005). Una vez más se confirma que los álbumes homónimos son grandes creaciones, siempre. Increíble es la capacidad que tiene para, con únicamente su guitarra y su inconfundible voz, crear algo tan grande. Solo acompañado de una batería y un bajo que pasan por las canciones haciendo acto de presencia y poco más, sabiendo que Jake en su máxima simplicidad es la pieza maestra.
El disco comienza con un optimismo y energías que auguran felicidad gracias a «Where dirt and water collide«, una acústica ultra melódica tan White nos conduce por los 3:14 minutos de canción en los que nos perdemos por primera vez en su gran instrumento, la voz.
«‘Til you blew in just like paper in the wind and I just wanted something to believe in«
Es curioso, como cuando aparece alguien que nos da una esperanza, todo el odio y rencor que llevamos acumulados hacia la vida en general se esfuma de un plumazo y nuestra miserable existencia da un saltito a una especie de mundo paralelo y ese «nos salvaremos» retumba en nuestras cabezas sin dejarnos pensar en daños colaterales.
Enlace a «Love song #1»: https://www.youtube.com/watch?v=2l6bHijhO-U
Entramos en un paréntesis con «‘10 ’til 2‘», que nos habla de las desdichas de enamorarse de una prostituta. Escuchamos una guitarra recreándose en una melodía poco seria, probablemente contagiada por el sentido de la letra, pero a la vez infinitamente sensible. La timidez no abandona al bateria ni al bajista, y añaden una pandereta para marcar los finales de compás, cerrando el círculo.
En la cuarta pista aparece «The Matador» y nos traslada al oeste de los enfrentamientos John Wayne – Robert Mitchum, un duelo épico de vaqueros en medio del pueblo vacío y el campanario avisando de la hora exacta a la vez que una guitarra infinitamente grave nos presenta al que llaman el matador.
Enlace a «The matador»: https://www.youtube.com/watch?v=MbSYXbz6TAI
Where there going I don’t know for sure, but they, they hide and hide and hide
Who will know when they return as they’ve, they’ve all turned to ash and burned
Well at a road side at night I think that my love’s run out

———————————-Damned if you do, damned if you don’t….
Me encanta «Story» porque habla de algo terrible con la ligereza de quien pide un botellín de agua en una cafetería. La historia trata del paso del tiempo, de lo fácil que olvidamos algo que ayer nos fue imprescindible. Me sorprende mucho el ingenio que utiliza en algunas partes de la canción: «Bye, she said, We are through, we once stuck together but we lost the glue«.
El banjo se identifica más que cualquier otro instrumento en ella, pero tampoco sobresale en demasía. La pasión de la voz de White en la desvaría es de otro mundo, además el descanso con órgano antes hace el momento mágico y acertadísimo.
Enlace a «Story»: https://www.youtube.com/watch?v=51qMkARzumo
Y ojo que aparece la pieza clave, la que hace un cambio de registro, de guión y de rumbo a todo lo conocido antes, con un ritmo trepidante e incansable y con un mensaje rotundo. Galopando por la letra descubrimos a un tío loco, pero justiciero: the madman. Casi puedo sentir cómo Clint Eastwood se acerca a defender a un par de chavales que están siendo acosados injustamente por los matones del far west.

El bajo nos sumerge en ese ambiente tan americano, la batería rompe cuando debe hacerlo y la voz de Jake nunca estuvo a ese nivel, haciendo que el grito final del tema nos deje con ganas de escucharla una vez más. Siempre. Volviendo a ese punteo del principio que, puedo estar loca, pero me suena demasiado a Aranjuez.
Enlace a «The madman»: https://www.youtube.com/watch?v=CC4q9chGzMw
En «Hogtied like a rodeo» nos encontramos las guitarras más vibrantes de todo el disco y un estribillo casi rabioso. Alaridos en un falsete genuíno y la eléctrica con una distorsión bastante gamberra hacen de la canción algo raro entre en rock and roll y el country, ¿se puede pedir más?
Pues sí, se puede pedir más. Un final melancólico, triste y solemne. Que me podéis preguntar que cómo demonios con la voz de Jake se puede conseguir ese estilo vals…pues supongo que con magia, esa magia que se hace enorme hacia el último estribillo y que nos mece en la macabra historia de un loco que suplica que alguien silencie su horrible corazón. «Hideous heart» es obra maestra y pieza clave en el disco, una gran composición que ilustra, quizás no tanto el estilo musical de White, sino uno de los temas recurrentes en su obra, ese loco martirizado por su propia maldad.
Shadows like hymns from hell and ashes
Calling me, ‘Bury the evil eye’
Drumming erupts in my brain
Punishing, pulling apart the pounding, it drives me insane
Please silence this hideous heart
Enlace a «Hideous heart»:https://www.youtube.com/watch?v=LiJ3JaGKW0k
A raíz de este tremendo disco, White comenzó a ganarse su público al principio gracias a la radio y más tarde a actuaciones por todo el mundo. Sin embargo y aunque parezca curioso lo que realmente hizo a Jake famoso fue que una de sus canciones –Wrong– apareciese en una película del surfista Chris Malloy: «Shelder«. A partir de ahí su fama se disparó, dandole la oportunidad que participar en la banda sonora de dos señoras series: Sons of Anarchy y Californication. Si no las habéis visto, ya únicamente por la banda sonora, os recomiendo que las veáis. Bueno, y por el sinvergüenza que protagoniza la segunda también, para qué nos vamos a engañar.
Y así en 2010 aparece casi por arte de magia(porque fue grabado en 6 días) el EP Prepare for Black and blue(2010). A ver, este tipo de discos se hacen para abrir boca más que para otra cosa, pero se aprecia una evolución. Letras más intimistas, unos agudos extrañamente altos en la voz de Jake y alguna que otra sorpresa nos hacen pensar en ese paso adelante. El EP comienza con «Love Song # 2«, una continuación acústica de «Love Song # 1» (qué inesperado, ¿verdad?). Al escucharle de nuevo no me es muy difícil identificar lo que no hace mucho tiempo me encantó al descubrir a White, el cantautor barbudo.
It’s alarming how my thoughts of you will send me to a place I can pretend that you’re around.
Y llegamos a la pieza clave de este pequeño adelanto: «Oh darling what I have done«. Sinceramente, es una de las canciones que muestra no solo la brillantez actual de la banda sino lo que pueden llegar a hacer y aun no han hecho. La distorsión eléctrica es palpable desde el principio y la coronación llega en el último tramo y el punto a mitad de canción, donde me demuestra lo que ya intuía: Jake tiene una voz jodidamente increíble. Se desgarra, su voz se destroza y rompe todo lo que había establecido anteriormente.
Lo que no cambia es la temática, en la que Jake parece contarle a los dioses que ha cometido un crimen y se lamenta «Oh darling what have I done?» o lo que viene siendo: qué cojones he hecho. Sintiéndose miserable por el hecho de no volver a ver a la mujer que ama.
Enlace a «Oh darling what have I done»: https://www.youtube.com/watch?

Es aquí cuando el trabajo de todos los años anteriores comienza a llamar la atención a los ojos de productores y discográficas, así acaban por publicar su segundo disco: Once upon a time in the west (2012).
Sin duda este trabajo es el mejor de esta banda hasta la fecha, desde la primera a la última canción, Jake y sus amiguitos hacen lo que les viene en gana con nosotros: nos llevan de aquí a allá, señalando y haciendo hincapié en ciertos lugares, haciéndonos imaginar paisajes, situaciones…
Comienza el disco con una elegía a los soldados caídos, quizás hasta solemne, se nota un sentimiento especial en el tema. «How the West was won» nos traslada a ese country rápido, el banjo alocado y esos slides tan del oeste que, tras unas semanas escuchados a conciencia, empiezan a entusiasmarme.
Con «The pilot» el disco sube de categoría y sube la apuesta en esta partida de póker que siempre acaba ganando Jake. Si es temazo, se dice. Un bajo rompedor, una eléctrica que deja el slide para en ciertos momentos marcar acordes…en definitiva, una melodía super conseguida. Super es el parón con bajo indiscutible, para enmarcar.
I wish I was pilot,
Soaring over everyone and everything.
Looking at the landscape
What a peaceful tiny scene
Staring over the skyline
Oh I feel the blue dancing on my wings
Turn off the engine
Imagine what tomorrow brings
Me sorprende de sobremanera que el temazo de «Wish it was true» no tenga apenas mención en muchas reviews y que, lo admito, antes de saltar a la piscina de búfalos, tampoco yo la conociese. Espectacular esa letra que no necesita adornos musicales para que te llegue fuerte al alma. Se convierte desde ya en una de mis imprescindibles porque hay demasiadas verdades vitales en tan poco espacio, Jake nos habla de la familia. Violines, acordes sentimentales y lentos…y su voz nos elevan unos metros pensando en nuestras experiencias personales. Cuando notéis que los acordes dejan de ser familiares es que White se va a lucir. Ahí y en el alto que cierra la canción.
Open your arms and I’ll fly out of hell up to you
I wish it was true.
Boy come on out from the cold
Your lost outside there don’t you know
It’s not what you say it was you do
Just keep wishing your wishes are true
Well your dreams there reality
There’s no pain there’s no misery
Just polish the blood and the bruise
For there’s just no way you can lose.
But I wish it was true.
Country, I was a soldier for you
I did what you asked me to
It was wrong and you knew.
Country, now I’m just a stranger to you
A number a name it’s true
Throw me away when you’re through.
Home of the brave and free the, the red white and blue
But I wish it was true.
Increíbles también esas líneas finales sobre su nación y los soldados. Realmente America no pide que hagas nada por ella más que respetarla, por supuesto que para el país somos solo unos extraños y que «el lugar de los valientes y de los hombres libres» está más poblado de los poco valientes que no dejan ser libres a los demás.
Enlace a «Wish it was true»:https://www.youtube.com/watch?v=pOyqfQDKX7A
‘Good ol’ day to die‘ musicalmente quizás pueda llegar a ser la mejor del disco, haciendo bandera de ese Rock and Roll puro: Acordes típicos, el tempo bien medido, un bajo distorsionado que es el líder en las estrofas y que se ahoga en el estribillo, donde la acústica pinta un lienzo casi desvariando pero de forma impecable. Lo que sigue al estribillo es increíble, porque a Jake se le pira la cabeza.
«Stunt driver» es un rockabilly lento que nos hace mirar de cerca a los grandes del género como Chuck Berry o Neil Young. La eléctrica en esta canción se sale, ya no hay adjetivos diplomáticos para describir tamaña brutalidad, sobretodo con el slide. La canción se queda a pocos metros de la anterior pero sabe recoger el testigo. Una vez más, la voz de Jake merece matricula de honor y paga matrícula del siguiente curso.
Atención, atención, que se viene la que se lleva el premio a la más rara de la carrera de Jake hasta el momento. Y como acostumbro a contaros en este tímido blog…las locuras me encantan. La extrañeza subyace en que todo es bastante tranquilo y a la vez siniestro, de una forma que suena ciertamente balcánica gracias a los trombones que oímos a hurtadillas a lo largo de toda la canción. En realidad lo que más sorprende es el viento que podemos escuchar mezclado con los instrumentos antes utilizados. Y no todo son trombones, porque el clarinete le da aun más oscuridad a todo el conjunto. Sin duda una obra como esta necesitaba un final apoteósico, y Jack nos complace esta vez. La tranquilidad de la acústica da paso a una destrucción masiva por parte de la orquesta de viento alucinante. Esta bruja se hace casi entrañable, casi atrapada en los dedos que la señalan y ese «Ding dong la bruja ha muerto«. Pobre bruja, si trajese consigo todo este aparato que se ha montado Jack para inventarse la canción, yo le dejaba hacerme un par de conjuros, quizás me arrepienta, aunque por esos trombones…merece la pena arriesgarse.
Enlace a «The witch»: https://www.youtube.com/watch?v=klp8Tbxfhy8
Para ir cerrando el mejor trabajo de White, nos suelta ese «I am the light«. Así, sin avisar, sin tener el paquete de clínex preparado. Que desconsiderado. Lo que me encuentro al escucharla es trascendencia, solemnidad y algo realmente significativo para Jake. Se nota sobretodo en la parte final de la canción con coros por los que navega Jake y sus desgarradores altos. Un sentimiento que nos intenta transmitir y que lo hace muy bien, puestos a ser francos.
Finalmente The White Buffalo nos sorprende con «Insane«. En partes es la versión con banjo del concepto de la canción de The Cure «Lullaby«. Bueno, en realidad no tienen nada que ver, pero ya me entendéis: un loco, sueños terroríficos y unos ojos congelados nos devuelven a ese universo de horror que nos regala Jake de vez en cuando. No me canso de escuchar esta melodía maldita que nuestro barbudo ha escogido para finalizar su gran disco y es que tiene algo que la hace irresistible. Las voces que oye Jake las empezamos a oír nosotros cuando la macabra historia nos atrapa sin soltarnos jamás.
Enlace a «Insane»: https://www.youtube.com/watch?v=3wEngSJRQWA
He don’t know that Uncle Sam is a cartoon and not a man

Sobre esta dulce balada country, Smith dice que tuvo que hacer un esfuerzo consciente para evitar la oscuridad. «Puedo tomar canciones en cualquier dirección que desee, y empecé a ir por ese camino«, dice. «Estaba pensando, ¿por qué no lo mantengo positivo?«
Pero en su modo más soleado y alegre todavía no hace un álbum de felicidad. «Este [álbum] parece menos grave, pero en realidad lo es más?» dice con un signo de interrogación en su voz. Es un expediente difícil de definir. Hay suficiente humor para ir con el dolor y la luz suficiente para ir con la oscuridad, o sea puede ser un montón de cosas a la vez. También hay un choque espiritual, sugerido en la imagen de la portada de Jackie que está de pie con el agua al pecho. Él encarna personajes que buscan una redención bautismal pero que no están completamente inmersos todavía.

«Me gusta jugar con la idea de Dios, del bien y del mal, del diablo, y lo que motiva a la gente a hacer cosas malas o … hacer cosas buenas«, dice Smith.
El amor tiene sus propias complicaciones, nos hace cautivos de ese tipo de disfunción y enfermedad que tanto deseamos. En un dúo con la cantante Audra Mae, Jake nos deja claro que no todo son arcoiris y mariposas. Fuerte pega esa estrofa en la que nos canta que los corazones no siempre son rojos, son negros y azules. Por supuesto, no es que haya un tinte para los mismos (jejejejejeje), nos está hablando de esos corazones azules (tristes, melancólicos) y los negros (oscuros, malvados), todos desean un poco de esa enfermedad de la que hablábamos. No importa que esté harta de que llegues todas las noches borracho, que la casa tenga más mierda que polvo, que tengas una lengua endiablada o que no sea la única, porque «I got you…«.
La línea entre el cielo y el infierno es escasa en las narrativas del Búfalo Blanco. En «Last Call to Heaven«, encuentra almas perdidas en la perdición de un bar. Pero las personas desordenadas e imperfectas también pueden ser la fuente de salvación, que no nos cansamos de tanto y tanto buscar, y están frente a nosotros. En «Where Is Your Savior«, nos dice: «She ain’t in the heavens/ She ain’t making you proud/ She wipes away your tears just like she always do/ You might not understand it, but it’s all for you.«
Me da la sensación de que White nos cuenta con todo esto que no hace falta estar mirando al cielo para encontrar salvación, que es la gente de tu lado la que realmente afecta a tu vida en la Tierra y quien realmente puede guiarte y ayudarte, esa es la verdadera salvación.
Después de una década de grabación, Smith ha perfeccionado su habilidad para encontrar la armonía en influencias competitivas pero complementarias, no sólo en sus letras, sino también en la música misma. Smith creció escuchando exclusivamente la música country que sus padres querían. Cuando tomó su primera guitarra, descubrió que escribir sus propias canciones era fácil. «Simplemente se derramaron de mí», dice Smith. «Nunca fui realmente un escritor ni nada, acabo de empezar a escribir«.
Desde entonces, Smith ha tallado un nicho para sí mismo que no es puramente country y no es puramente DIY punk, pero es, sin embargo, puro. Lo que me atrapa, y hace que se sitúe como uno de los artistas que me ha marcado es que realmente intenta mantener las cosas tan honestas y tan crudas como sea posible, es decir, tanto como sucede en la realidad. Gracias Jake, por afectar mi mente, por afectar en cómo me siento y por hacerme conocer a una de mis personas favoritas.
Disfrutad del verano, rockeros, yo ya me he zambullido en el Savoy este verano, espero que vosotros hagáis lo mismo, y disfrutéis de buenas noches de rock, tabernas y cervezas para no olvidar. ¡Hasta la próxima!