Indie con alma: Siloé

Buenas tardes, queridos lectores.

Igual os sorprende esto que os voy a contar, pero he de reconocer que hay temporadas en las que en mi cabeza se produce un cortocircuito de los buenos y se cansa de escuchar lo que tanto me suele gustar. Hay veces que necesitas algo nuevo, algo que haga explotar tu mente en muchos sentidos. A veces necesitamos que esas notas musicales nos arranquen de nuestra vida, por apenas unos minutos. No importa que desgarren ropa, recuerdos o el mismísimo corazón. El caso es no volver a pisar tierra hasta que algo haya ocurrido. Pensaréis que tengo que tomarme la pastilla que me recetó el médico esa vez que fui a un hospital hace 400 años, y quizás no estéis tan lejos de la realidad, ojalá y como cantaba mi queridísimo Sabina, tuvieran en la farmacia esas pastillas para no soñar cuando protesta el corazón.

El artista que me ha cautivado el alma estos últimos días ha sido Fito Robles, que encabeza el sorprendente proyecto Siloé. Todo comienza en el Berklee College of Music, donde el vallisoletano disfrutaba de una beca de estudios, uno de los centros con mayor reputación dentro del mundo de la formación musical. Pudiera parecer en una primera impresión que no es más que otro joven dispuesto a ganarse el favor del público indie, al haber crecido exponencialmente en los últimos años. Yo por más que intento verle el parecido con todos esos grupos a los que dicen que se parece…solo veo algunas similitudes con Izal quizás algo de la M.O.D.A. y sin duda Vetusta Morla. Escuchando con detenimiento sus composiciones a mi, personalmente, me hace soñar con un nuevo Dylan empeñado en destacar por su talento interpretativo y vocal pero especialmente por sus cualidades como letrista y compositor.

maxresdefault.jpg

La verdad es que los de Mushroom Pillow se lo montan bien: “La habitación roja” o “Triángulo de amor bizarro” son otras de las bandas a las que ha dado salida la discográfica dentro del panorama indie español. Pero me da la sensación de que con este gafapasta les ha tocado el gordo.

Me gusta sumergirme en los discos poco a poco y detenerme en cada verso para adivinar por qué demonios el autor escribió un quizás en vez de un probablemente. Y este La verdad(2016) es uno de esos casos en los que merece la pena la comida de cabeza. Comienzan los primeros acordes de “El poder” y me transportan a una existencial forma de sentir…¿Y cómo demonios se come esto? Pues no sé si sabría describirlo con mis torpes palabras, pero otros artistas como Bon Iver (que ya estuvo en el ojo del huracán nowhere aquí) o Iron & Wine en su mejor versión me sirven para dicha descripción. Auras flotantes y sutiles orquestaciones nos mecen por esta fantástica apertura de disco cargado de poesía y guitarras.

La letra de esta canción me llega hondo de una forma que pocas hacen porque siento que entiendo (o creo entender) cada palabra de lo que Fito nos está narrando en esta ocasión. El poder del que habla es aquel que inútilmente perseguimos en algunas relaciones, empeñándonos en amarrar y dominar todo cuanto a veces queda diluido en medio de dos personas. Pronto nos suelta ese “Sin querer, te acercas a mi sien. Bombardeas con tu halago envuelto en piel de tigre” describiendo con maestría esa picaresca que se convierte en seducción condicionada. No tengo ni puta idea de si la parte final hace una referencia a “El caballero envuelto en la piel de tigre” o no, pero en caso de que sí, confirma mi teoría de que estamos ante algo que va más allá. En el poema épico Rustavli habla de los ideales humanísticos de la Europa medieval: caballería, sentimientos de amor, amistad, valentía y suerte. Aunque en realidad lo que me interesa es la historia en sí, una apasionada búsqueda de una mujer, símbolo del sol, secuestrada hacia el occidente más allá del mar, por un caballero que decide rescatarla.

Pero rescatarla…¿de qué o de quién? Pues siguiendo lo que nos canta el vallisoletano, del desequilibrio, de esas ganas de encoger y de su antiguo rey. No hace falta desentrañar todas esas metáforas que ya son más que conocidas para nosotros, los reyes del caos emocional.

Enlace a “El poder”: https://www.youtube.com/watch?v=-SoXWnx61Ps 

Llega ese “Invasor” que personalmente me ha robado el corazón durante unas semanas, quizás dure hasta unos meses, quién sabe. El tema comienza deslizándose con relajación, al cabo de unos compases nos damos cuenta de que quizás hay algo contenido, Fito nos mantiene en ralentí, una cámara lenta que va subiendo de intensidad. Extremadamente acertada está la batería de Borja Barrueta, que lidera el ritmo de la canción hasta que finalmente explota. Y este ciclo no solo lo notamos en la parte instrumental, sino en la lírica. La primera parte nos habla de una petición de rendición a gran escala, el fin de el amor: “si no entrego en unas horas mi rendición, jurará vengarse de mi honor“. Sube la intensidad y el nivel de esa neblina en la cabeza del protagonista se hace más densa. Cuando viniste conmigo por lo que soy ¿Por qué no aceptas lo que tienes?, a eso se refiere esta parte, -dejamos a las personas por la misma razón por las que nos enamoramos de ellas(Mon Roi). Es irónico y hasta macabro, pero también, y ojalá no fuera así, tan real como estas canciones que hacen una radiografía de las emociones de cualquiera de nosotros. También me recuerda en cierto modo a la idea que nos encontramos en 500 days of Summer, cuando el protagonista pasa de enumerar los pequeños detalles que adora de la dulce Summer a vomitar los defectos inaguantables de ese demonio de criatura (Sí, también llamada Summer).

Enlace a escena: https://www.youtube.com/watch?v=SDPYwgHbEXM

siloe_el_poder-portada.jpg

“Y yo que solo soy un invasor, que pienso en arrancarte de un tirón todos tus planes,

yo que me creí una tempestad, una razón para tirar por tierra tus afanes. Yo.

Siempre quiso ser la protagonista, no podría discutírselo.

Entre trozos de arrogancia me ha dicho que aún falta por llegar lo mejor.”

JA JA regreso al pasado en vez de al futuro es lo que me ha tocado vivir con este estribillo que en un principio te obliga a subir el volumen de la música y llegar a la resolución de toda esta batalla pero que parándome en él veo ese miedo a que una relación se lleve por tierra todo lo estable que pueda haber en una vida de 23 años. O menos. ¡Qué poderoso es el corazón que es capaz de arrasar con todo lo conocido y por conocer! y…¡qué complicado impedírselo sin mentirnos a nosotros mismos!

Este invasor no es para nada lo que se espera de Siloé, nada folk ni acústico y aunque me cueste y me duela reconocerlo por lo banal que ya sabéis que se ha convertido este estilo musical, tiene todas las papeletas para encajarse en el pop más actual.

Enlace a “Invasor”: https://www.youtube.com/watch?v=781mgM812T0

En “Contemos aullidos” todo esto me suena demasiado a una especie de Pablo Alborán algo más alternativo y sin tirar de gorgoritos cursis. Interesante la fusión con algo que suena más a palmas muy flamencas que a guitarra rockera. Pero eh, que hay peña que dice que se parece en esta canción a Vetusta Morla…¿hello?

Para bonita la intro de “Daños trágicos”, con tintes orientales. Y digo bonita y no brutal porque esta canción me deja un poco entre medias, quizás porque está entre dos gigantes como Invasor y la joyita que da nombre al album. No sé. Lo que parece claro es que, hasta en la letra que nos habla de los vacíos de una ruptura, se palpa un ambiente de antesala que vaticina la explosión.

“Fue en el último reflejo en el que apareciste en modo rebelión.

Fueron las canciones lentas,
fue la luz templada, fue la decepción. “
….
¡¡¡¡OJO, OJO!!!! Que viene el catapún. Si algún que otro amor he profesado por estos medios, ha sido el mío por el maestro Dylan. Y esta canción es imposible no relacionarla con el genio Zimmerman: “La verdad” es un señor homenaje al “Slow Train Coming“. Con el más puro estilo del loco de Bob(guitarra, voz e intermedios de armónica), Fito nos ilumina el camino hablando de Jesucristo. Identifico en ella una crítica bastante cruda y directa a los nuevos apóstoles de nuestros días, buscando y hablando de su verdad, que está infinitamente lejos de la realidad.
Lograr que algo suene a buen folk, para mi ya es un logro. Quizás porque es de mis géneros favoritos. Ahora, lograr que tu canción estrella suene al folk más genuino, al folk de Duluth, merece mis respetos y admiración(ya imagino toda la ilusión que le hará a Fito que yo opine esto, JÉ). Sobretodo, y creo que es la clave, es un tema en crudo, que no le han metido aditivos por ningún sitio… quizás por esto consigue una verdad real. Hay momentos de guitarras desafinadas, sí. ¿Importaba que los hubiera en Abbey Road? No. ¿Estoy comparando los Beatles con un tipo que apareció en el panorama nacional hace dos telediarios? También. Es lo bueno de no tener que rendir a nadie. Ea.
Comenzar por la verdad en temas religiosos es como intentar aprobar a la primera Métodos estadísticos: posible pero imposible al mismo tiempo. Convencerlos de que el bien y el mal son convenciones de unos cuantos para castigar al resto y beneficiarse de esos supuestos pecados, es ruin. Ahora bien, convertir el agua en vino es algo a lo que tampoco le veo yo el inconveniente, y si es un buen Ramon Bilbao, pues que corra la sangre de Cristo, que tampoco pasa nada.
siloe_la_verdad-portada.jpg
Y hablando de todo un poco, ¿por qué Siloé? Pues es totalmente bíblico, como metáfora del ciego que vio la luz y ahora es otro nuevo. Quizás haya hago más de fé de lo que se le presupone.
“En la noche en que sucumbes a mis ganas de intentar 
Convencerte de que no conozco ni el bien ni el mal 
En la noche en la que nos encomendamos al azar 
En el suelo de aquel cuarto me invitaste tu a bailar 

Sería más fácil comenzar por la verdad “

 …
 …

Y en medio de todo este oasis de placer aparece “He vuelto a ser la“. Sí, título inacabado para una especie de introducción susurrada a la siguiente canción y que al oírlas seguidas apenas se nota el cambio entre una y otra. Me hace pensar en un telón de terciopelo granate que de repente cae y deja paso a “Sombra de ti“.

Con esta canción me traslado al universo más “Vetusta morla” que puedo imaginar: melodías en una sucesión acelerada que contiene casi todo el potencial que podemos divisar en este “La verdad“. La espiral de rock en la que Fito nos atrapa por su especial introspección pero también por lo directa que se presenta frente al que escucha. Además, difícilmente acabarás de escucharla sin que se te quede en la mente ese “Sombra de ti, una razón…“. Nunca es bueno agarrarnos a esa razón minúscula, ridícula, magnética y sintética que detiene nuestros impulsos. Yo al menos he sido fuerte contra esa razón y me he dejado empapar de toda esta locura rock que tan bien me suena, mejor cuanto más la escucho.

Enlace Spotify a “Sombra de ti”: https://open.spotify.com/track/6QXX94s

Y tras toda esta catarsis, a Fito no le parece suficiente misterio y por eso nos presenta “Espectadores amantes“. Parece como si se encontrase totalmente cómodo retratando estos enfrentamientos, luchas por el recuerdo y, por qué no, felicidad pasada. Y los activos con los que se propone afrontar todo esto no son más que unas guitarras, un bajo y la batería. El nuevo combate entre esas cuatro paredes está más que asegurado.

En “minas de sal” Bob vuelve a estar presente, sobretodo en la parte inicial, con una guitarra acústica capaz de conmover al más duro. Bonita canción que hace bandera de esas fases de la vida en las que todo parece de una forma y de repente todo lo contrario.
 

“Bienvenido a lo que aún no podemos ser

Bienvenido a mi espacio de sábado y fé

Es una fase en la que podemos gritar

Bienvenido a mi oasis de minas de sal”

1-2.jpg

Parece como si este tema y “Noria y alud” nos bajasen las pulsaciones a las que la cumbre de “La verdad” nos ha llevado y funcionan perfectamente como bálsamo tras una gran fiesta de sentimientos y guitarras, sin apenas artificios y con mucho de lo que promete el título.

El disco termina haciendo alarde de una faceta más dominada por Siloé: la lírica y, qué demonios, el romanticismo. La narrativa de la mano de una nostalgia de lo que pudo ser y nunca fue crean un final soñado a este álbum debut que no defrauda a nadie. Estupenda es esa noria que no gira en la buena dirección mientras Fito nos evoca una y otra vez realidades idílicas marcadas como lo hace un metrónomo: “Mientras yo te escribo esta canción recuerda que la noria gira pero no en la buena dirección”, “esta tarde alegría nos inunda, saber que seremos parte de la luz y mientras arrasamos con pasión todo lo que el camino nos dejo, recuerda que la noria gira pero no en buena dirección

Enlace a “Noria y alud”:https://www.youtube.com/watch?v=UkoqqSYiVq0

Dice Alfonso que no tiene ninguna verdad más que la de que un día moriremos y tratamos de sobrevivir en esta vida, que improvisamos con todos los límites que eso supone, pero siempre con una visión positivista de la vida, que merece la pena. Y eso tiene mucho que ver con el resultado final de su precioso debut. Para mí este la verdad ha explorado algunos límites, nos ha contado historias como si de un trovador moderno se tratase y casi sin quererlo, nos ha mostrado un músico excepcional, con un talento y sensibilidad que merece la pena entender.

Bravo Siloé, por contarnos tu verdad. Yo he hecho mi acto de fé tirándome a la piscina contigo y siento que se me ha devuelto parte de ese esfuerzo: con calidad y sentido. Te deseo lo mejor en el viaje, yo mientras tanto te llevaré en el coche, en algún viaje, en alguna carretera, o puede que me refugie contigo en una tarde lluviosa en la que todo ha salido mal. El futuro dirá.

1404458098249siloe.jpgdn.jpg

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s